Esto me pasó ayer camino al Volcán Lanín en Bahía Cañicul. Mientras el grupo estaba en el comedor, salí a fumar un parisiennes y se me ocurrió llamar a una oveja de las tantas que había por ahí. "Ove....Ove...." Sí, como in estúpido. La sorpresa no fue que vino, sino que todas las demás, también. Y terminé abrazado y haciéndole mimos a una resma de ovejas de esta familia Mapuche.
Muy feliz. Si los animales me consideran un igual, es que estoy en el camino correcto.



No hay comentarios:
Publicar un comentario