domingo, 15 de octubre de 2017

Anoche No Lo Intuí


Anoche no lo intuí.
Dormía como de roble pellín y era la medianoche. Perrito roncaba a los pies de la cama.
De repente, un extraño sonido emergió del baño. Como un golpe y rebote. Seco, vigoroso, inesperado.
Me levanté como un resorte especulando sobre el origen de semejante impertinencia. Y Perrito no sabía a qué debía ladrarle.
Entré al baño y descubrí que el pan de jabón Lux que lo había dejado reposando en una esquina del lavatorio había decidido deslizarse. Y lo hizo de tal modo que aprovechando la curvatura de la cavidad del lavatorio, ganó altura y salió despedido hacia el sector de la ducha.
Cavilé.
Y llegué a la conclusión de que aún los jabones Lux carecen de capacidad de decisión propia como para movilizarse a esa hora de la medianoche.
"Sismo", me dije.
Y era cierto. Un 4.2 a sólo 30 km de mi pueblo.
De modo que el Jabón Lux de tocador, además de ser el elegido por nueve de cada diez estrellas de cine, funciona como sismófono.
Toda una novedad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario